aGuanta Corazón, no seas cobarde...





eL innombrable desapareció toda la semana. Quedó de traerme el martes su acta de nacimiento para iniciar el trámite... y no volvió, cosa que alarga mi tortura.


mE duele muchísimo. No quisiera que las cosas fueran así, lo vi y sentía que me doblaba... me gustaría abrazarlo y decirle que no se vaya, ¿pero hasta dónde tengo qué ceder? Esta sería la historia sin fin y   aquí ya no hay nada qué  hacer. 


¿Qué más podría esperar? Me gustaría pensar que mañana voy a abrir los ojos y todo va a estar bien... pero no es así. 


Sólo quiero que acabe pronto.
:(


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Lo que no olvidan...