Grrrrr!

Bueno, sí.
Ando bien amarguetas yo también.
¿Será que me contagió?

Que se me juntan.
dOs buenos amigos en malaracha al mismo tiempo.

Un momento.
Yo yo qué... yo también estoy pasando malaracha y me sigo riendo.
No sólo el hijodelachinadaydispareja puede. También yo me sé reír de mí: y con ganas.
En fin, no quiero hablar de eso todavía.

Por su parte, cleaBer el amargator...
Me da ternura.
Semejante casanova (y cuarentón) (jajaja, es puro ardilla, que como yo ya llego a los treintón :s)..
llorando las penas por la misma iNgrata.
Sí, lo entiendo.
Pero eso que me lo deje a mí, que soy una simple mortal.
Pero él...
¿dónde quedó su arrogancia, inteligencia, seducción, su mauriciogarcésreencarnado?

Quise decírselo.
Pero no me dejó.

Él lo que quiere es cerrar los ojos y decir ¿por qué? Por qué lo habrá corrido de su vida, le habrá dicho que no lo quería volver a ver. Y ahora le dice que quiere ser su amiga.

Por un momento hasta me asustó. 
Hablábamos de la leydeatracción. Yo dije que es verdad, que cuando quieres algo con tanta fuerza, lo obtienes. Él dijo que no. Que dónde había quedado su leydeatracción, cuando estuvo deseando tanto que su ex recapacitara y le llamara para decirle que volviera.
Sí, me asustó, porque nunca lo había visto tan desesperado. Tan dolido. Tan desolado. Y por una chancludita, menos.

Pude haberle dicho muchas cosas, pero callé.
No quiere saber razones, sólo quiere hablar y yo escuché.
Lo dejé que diera vueltas al asunto claroysinremedio.

Tengo la respuesta, pero a nadie le gusta que escupan sobre lo que uno más quiere.
Es taaan fácil. Me hubiera gustado decirle: Bien fácil tarado. Cómprate otro camionetón, a ser posible más fregón que el que te robaron. Leydeatracción ni qué ochocuartos. Regresa pero volando. Tantas veces la historia vista y aún no la memorizamos (yoincluida).
Si serás, si serás.

Ándale.
La doñayomecomoalmundo.
Bien buena para analizar y señalar.
Yo qué.
Que sigo sin querer hablar de mi miseria.

Jum!

En fin, por otro lado. Mi amigo Pareja, se puso depre.
No supe por qué.
Y yo, muy en mi papel de amarguetas, hasta lo regañé por diva.
En fin, espero que sepa que lo quiero, y que amistades claras, amistades largas.
Como dicen en Oceánica: ánimo!

Ay qué cosas!
Será la cuesta de enero, pues.

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Lo que no olvidan...