rEy-mond

Larga noche. Y triste.
Mi tío Rey-mond, partió.
Don Katapú.



Guardo tantos recuerdos de él...
Creo que pudo ser el abuelo de mis sueños.
Los cariños no se dan en la familia "Rizo", no hay abrazos, caricias ni tequieros. Son secos. Y no es que el Rey-mond rompiera con el esquema, pero nos quería a su modo.

Lo que puedo decir de él, es que era aventurero y libre. Que eso, lo compartió un poco conmigo y con mi hermana. Nos llevó a acampar miles de veces.

Era un anecdotario viviente... siempre reía y tenía cosas qué contar. Viajó todo lo que pudo, como Katapú.
Tenía Parkinson, y me puedo imaginar que esta última etapa fue la más cruel porque dependía de los demás para moverse... aún así, cuenta mi tía, tenía superpoderes guardados; al grado de escaparse un día por la noche a la playa. ¿Cómo lo hizo? Quién sabe... pero vivió su aventura y libertad hasta el final.

Pienso que pudo haberse sentido como pájaro enjaulado. 
Y antier, por fin, volvió a volar. Por ello, nos sentimos tranquilos, aunque tristes.

Yo, lo que espero
es que siga la fiesta con Christian.
Que por fin estén juntos.
Y felicies.


Rompiendo con la tradición Rizo: TE QUEREMOS REY-MOND.
:)

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