cOnsternación


Ayer volví a ver a mi mejor amiga de la adolescencia… hace miles de años que dejé de verla. Y en cinco minutos, nos actualizamos de nuestras vidas, tan golpeadas a veces.
La vi serena, casi vi a una persona contarme la vida de otra. Extraño.
Primero nos reímos de nosotras. Todo lo que una vez dijimos que “nunca haríamos”, lo hicimos. Caímos.
Inició con “mi pareja es 4 años menor que yo”… yo que siempre dije que nunca iba a andar con alguien menor, que me iba a casar con uno que fuera 10 años más grande que yo. Yo, claro… no pude dejar de pensar en el iMpensable. :)
Y cuando le pregunté si tenía un hijo. Contestó que sí… me reí como loca. Aunque después hubiera preferido haber mantenido cerrada mi bocota… terminé al borde del llanto. Y es ahí donde vi a la Claudia serenidad contar la vida de alguna otra Claudia calamidad.
Su bebé murió hace un mes. Tenía 6 meses y daño cerebral. Se convulsionaba, y quién sabe por qué complicación, dijo ella “yo le decía que me esperara para hacerle su fiesta de cumpleaños. Pero no quiso y se fue a los 6 meses”. :(
Dios mío, qué pena tan grande… y qué fortaleza. Yo no puedo ni quiero imaginarme el dolor tan inmenso de perder a un bb.
Y de ahí quedamos en que nos volveríamos a ver, que nos visitaríamos, etc. Creo que es de esas frases que se dicen y que nunca se hacen. Igual me dio gusto verla :)
Y luego, mi pena se adornó con indignación.
Cuando le conté al Renombrable, que me encontré con mi vieja amiga y que Dios le dé tanta fortaleza, me contestó con una frase fría, de las que sólo caben en una enorme cabeza como la suya: “Prueba superada. Lo que pasa es que tú eres una exagerada. Tú primo hace más de un año murió y tú lo sigues llorando… déjalo descansar”.
Y otra vez el viejo cuento. Contesté: “Lo que pasa, es que a ti nunca has perdido alguien que realmente te duela. Eso nunca se supera. Aprendes a vivir con ello, pero nunca lo olvidas, nunca deja de dolerte”.
Su enorme bocota, calló.
Pienso, si olvidar es dejar descansar, pobres… porque unos cuántos han de andar en shinga, no va a descansar hasta el día en que yo me muera.

He dicho

Comentarios

Lo que no olvidan...