lEctura

eStoy leyendo.
Leyendo como loca.

Unas 2 mil páginas en dos días.
Y casi me siento mareada, porque estoy empezando en la segunda vuelta, captando detalles que antes pasé por alto y forzando mis ojos y mi cerebro. Entonces, iniciando la segunda vuelta y a esta hora, llevo cerca de 3 mil hojas. Y siento los pasos de la migraña en la azotea de la cabeza. Así que me voy a obligar a dejarla por hoy.

Particularmente, el estilo me parece un churrazo. La historia, más.
Es como Crepúsculo, pero retorcido y rebuscado. Me parece forzada la manera en que alude cuestiones culturales... en fin.

Sin embargo, en ciertas circunstancias me construye, y en otras... me instruye.
Ja!

Mi novio me ha visto en el lapsus devorador de lectura y me ha dejado libre. Llevándose a lOlO para darme mi tiempo de hacer lo que quiera. Y lo amé por eso.

La lectura me trajo tantas historias a la cabeza para contar... pero no en una sola historia. Sería imposible.

Menciona una canción de Sarah McLachlan... y de pronto me acordé de una historia personal de terror. Y también de lo liberada que ahora me siento de esa historia.

Para empezar, una canción de ella... de la que ya ni su título recuerdo, me hizo hacerla por mucho tiempo mi favorita del mundo entero. Luego, él se adueñó de ella (la canción) y juntos la compartíamos.

Hasta que un día, un 14 de febrero (uno de los muchos que odié) sabiendo que me dejaba por otra, descubrí que la tipa le regaló (ese día) un dvd de un concierto, obvio con la canción.

Dejó de ser mi favorita para siempre, y hasta la odié porque me traía a la memoria ese día, ese regalo y a esa tipa que se lo dio.

Luego, cuando las cosas se arreglaron una vez, tuve oportunidad de quedarme con el dvd. Y lo guardé en el lugar más oscuro de los recuerdos a olvidar.

Esta vez, con la limpieza, salió el dvd y él lo vio.
Me preguntó ¿éste no es mío? Sintiendo el coraje nublarme el pensamiento le contesté. No. No es tuyo...

Creo que le quedó claro el oscuro recuerdo y no dijo nada.
Entonces, la liberación: lo tiré a la basura.

Tantos años guardado. Si oírlo una sola vez. Escondiendo en lo oscuro, el dolor y coraje que me hacían sentir. Para después, despojarme de eso y tirarlo a la basura diciendo adiós a los sentimientos que me evocaba.

Libre.

Eso lo recordé hoy. En la segunda vuelta del libro.
Y me siento liberada de todo sentimiento oscuro que pude haber sentido. Y si recordara el nombre, hasta podía re-escuchar la canción.

Libre.

Por otro lado, la canción también me trae un recuerdo agradable y pícaro.
En una habitación de hotel, hablando toda la noche con Pepe...

Otra historia.
Hora de poner a dormir mi punzante cabezOta.
:)

Comentarios

Lo que no olvidan...