eL drama no acabó

Después de mi mensaje dramático de despedida, la historia no acabó. Se lo mandé como a las 12.
A las 12:50, un mensaje que no abrí, pero me imaginé que era él. Estaba yo muy ocupada cultivando mi alma con lecturas reanimadoras (jojojo). Al rato, mil quinientas llamadas que no contesté.
Ya por fin, lista para dormir al rato que cesaron las llamadas, abro su mensaje:
No puedo contra tu voluntad, tu familia y ese alguien que te está moviendo el tapete, seré un buen perdedor ntp (pinches escrituras de emo otra vez); ya pasará aunque te ame más que nunca :(
¿Dije que había sido la última lágrima?
Me equivoqué… ese mensaje detonó un río. Un mar. Un tsunami, como ya había dicho. Me revolqué de chillona y de dolor quién sabe por qué.
Por fin, me quedé dormida. Como niño regañado que se duerme llorando y hasta que el cansancio acaba con todo.
Bueno, pasó el drama… pensé y dormité.
Otro mensaje:
Eres muy ventajosa, no traía crédito y ya fui a recargar. Te marco y no me contestas, estaba bien a gusto dormido y ya no puedo dormir.  Lograste tu cometido ya me amargaste la semana, si no puedes con ella [o sea con la amargura] [cabrón infernal] no la repartas! Buenos días mi amor.
Pinche locura me destruye y me vuelve a construir.
Del llanto de película mexicana antigua, al estilo Toritoooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo pasé a la carcajada histérica. Luego, yo le escribí otro mensaje cariñoso:
Duérmete cabrón!!
Me habló… y ahora sí contesté.
2 horas y media hablando, reclamando, cuestionando, escuchando, pensando, riendo… NUNCA DISCUTIENDO.
Hasta eso, creo que nos sirvió para calmar los ánimos a los dos. Entre todo lo que hablamos, le dije: ¿por qué quieres estar conmigo? Te quiero tanto que te sientes enjaulado y no eres feliz. Y me dijo: porque tú le das equilibrio a mi vida
Esa frase, me dejó sin aliento. Fue todavía mil veces mejor que su “pinchemocosachikeadaberrinchuda” jajaja.
Pero, pues tampoco soy su madre. Qué cansado él yéndose a la parranda y yo jalándole las orejas cada vez… luego dónde queda el disfrute de pareja.
Al final me dijo que se estaba volviendo loco, que si no le hubiera contestado, iba a ir a mi casa y se iba a pasar con la llave que todavía tiene y que ya no usa.
Me dijo otra vez… bueno, ahí me hablas.
Y le dije… no, tú me hablas a mí. Tú búscame… por qué siempre dejas que lo haga yo. Y me dijo, ¿qué quieres, que llore, me arrastre y te ruegue? No creo que sea capaz. Y me reí. Le dije, si quieres volver conmigo, te va a hacer falta mucho más que eso para convencerme.
Y colgué.
Finalizando con drama, como me gusta.
Jajajaja

Bueno, lo que importa es que sacamos muchos trapos alzados y que los dos (creo) quedamos tranquilos.

Espero... ahora sí findelahistoria.

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