RECUENTO

Cuántos ambientes, cuánta gente y cuánto aprendizaje tuve en el año. Estaba pensando que a penas hace un año abandoné mi empleo en el corporativo de la tienda departamental. De ambiente agradable, de aprendizaje... pero de zona de confort que me estaba matando. Así que lo desee, con todas mis fuerzas. Y agarré mis tiliches y me fui para conocer el mundo de la informalidad laboral. Jaja. Fuí a caer a una empresa en desarrollo, abrazada de la suerte y de la lucha (la empresa) (luego, yo también). Quiero decir que mi jefe era brillante. A estas alturas, puedo decir que admiro profundamente lo que construyó y la meta que tenía planteada y que seguro logrará... cuando quiera formalizarse y construir bases. En fin, a los 4 meses me quedé sin la estabilidad económica que necesitaba. ¡Ay Dios! Un mes antes, me dijo... tú tranquila, te doy mi palabra que no te pienso correr. Al siguiente mes: bueno, pues adiós. Jaja. Cabroncito. Eso también le admiro, hasta eso. Como dije, abrazada de la suerte y la lucha... tenía ya trabajo a los 15 días. Para encontrarme con un jefe joven, brillante (como su cabeza rapa) y con una cara de pocos amigos que me intimidaba (sólo tenía la cara). Renuncié. No porque no fuera una buena empresa, ni porque no sintiera que estuviera aprendiendo. Siempre aprendo. Sino porque la suerte puso en mi camino a un Ex Jefe que me ofrecía una mejor propuesta económica y la oportunidad de brillar, de aportar... y nuevamente de aprender. Y aquí me encuentro. En un lugar, donde brillo de la luz es el negocio, el objetivo y el crecimiento.

Todo eso, en un año. X.
En lo amoroso, altas y bajas... pero estables. Con emociones, si no qué chiste.
En la fantasía... otro día 20 a la historia.

Un día, armada de valor y valemadrismo me dije: pero qué diablos aporta a mi vida (y a mi feis) (mi último vínculo). Adiós. Y que lo borro. Al principio, no fui consciente. Olvidé que lo había desaparecido, pero llegado el día... ¡Ay Dios!, sentí ansiedad, casi incontrolable. Pánico.

Empecé a teclear un correo desde mi agónico cel. He de haber tardado una hora; menos como 5... de a vuelta y vuelta (sólo servía ya una parte del touch jaja). Por fin salió:

No sé tú; yo en este cumple tuve una crisis existencial. Me aplastan los años... aun cuando hace unos días descubrí que cumplí 36 y no 37, como informé a todo el hijodepú que me preguntó. Como sea... agradecer la familia completa, la vida, la salud, el trabajo... y todo eso.
Casi tuve un ataque de ansiedad [no casi, lo tuve] de ver que se acababa el día sin el tradicional saludo [quise decir, sin tenerte en mis contactos]. Así que hice respiraciones y controlé. Sé que por ahí andas... y bien, porque hierba mala nunca muere. Jaja.
Que seas feliz... a pesar de este apocalipsis.
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Claro que quise venir a desahogar la emoción con todo el drama del mundo. Pero para ese entonces, estas historias, comparadas con el apocalipsis vivido un día antes por mucha gente... pues me parecía una total muestra de insensibilidad de mi parte.
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Respondió agradeciendo los deseos y cerrando cual personalidad de Chapulín Colorado lo caracteriza: "Así, es Güen. Ya lo dijo el gran poeta y filósofo Bob Marley: lo que ha de ser, será.

Pues sí, ya lo decía el gran poeta y filósofo Cristian Castro: Es mejor así.
Jaja.
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