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Lo que no olvido...

RECUENTO

Cuántos ambientes, cuánta gente y cuánto aprendizaje tuve en el año. Estaba pensando que a penas hace un año abandoné mi empleo en el corporativo de la tienda departamental. De ambiente agradable, de aprendizaje... pero de zona de confort que me estaba matando. Así que lo desee, con todas mis fuerzas. Y agarré mis tiliches y me fui para conocer el mundo de la informalidad laboral. Jaja. Fuí a caer a una empresa en desarrollo, abrazada de la suerte y de la lucha (la empresa) (luego, yo también). Quiero decir que mi jefe era brillante. A estas alturas, puedo decir que admiro profundamente lo que construyó y la meta que tenía planteada y que seguro logrará... cuando quiera formalizarse y construir bases. En fin, a los 4 meses me quedé sin la estabilidad económica que necesitaba. ¡Ay Dios! Un mes antes, me dijo... tú tranquila, te doy mi palabra que no te pienso correr. Al siguiente mes: bueno, pues adiós. Jaja. Cabroncito. Eso también le admiro, hasta eso. Como dije, abrazada de la suer…

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