Este mes ha sido muy pobre de escritura... y con tantas cosas por decir.

Me acordé de una blogger que leía, y de pronto desapareció. Mi teoría es que como es feliz por la vida, no hay necesidad de vaciarse en letras. Eso espero.

Y yo... :s no he estado de ánimo.

Salvo por la fecha más importante del mundo entero (el cumple de lOlO :D), octubre me ha dejado mucho qué desear:
1. Fue cuando le descubrí el pastel al iNcontrolable. 

2. Mi querido Pistian, se fue a sentar a su estrella, para que todo mundo lo viera brillar.
A penas hace un año... y duele como si fuera ayer :(, esas cosas nunca sanan.

3. Eventos trágicos acumulables. Aunque no forman parte de mi familia o amigos cercanos, siempre duele...
Considerándolos, un día casi entro en pánico... la vida es tan frágil, en un momento puede acabar. Nunca sobra tiempo para redimir culpas, para "darse un tiempo", para hacer las cosas mañana, porque cuando menos pienses, tal vez ya no estés.

Es hodible.
Tal vez sigo en pánico :s
Me cansé del espiral.
Del a veces sí... a veces sí, y... a veces sí también. Del no, casi nunca :s
De doblar las manos y el orgullo y recibir miserias.

Pero qué necesidad...

Por suerte, me siento con las fuerzas suficientes para seguir de pie, sin siquiera el apapacho de poncharelo.
Jajajaja... :s casi no puedo creerlo. cleaBer está cayendo de mi gracia, con esa nueva imagen de instructor de gimnasio, pelón y gay. Que nada tengo, contra los gayes, pero que no supe en qué momento se cambió de bando, al menos en apariencia. Jajaja... en lo demás... bue... qué sé yo.

Ahora que aprovechando mi fiebre deportiva, podría agenciármelo como entrenador personal :D
Naaaaaaaaaaaah, vaya yo a quedar como practicante de halterofilia :s


En fin, a planchar el espiral.
He dicho :)


eL sábado, pretendía hacer unas compras... ahora que me dio la furia deportiva: Tenis, pants, bandita de la cabeza... (jajajaja, esta última no... sería demasiado) porque urge poner a sudar la lonja. En esas andaba en la plaza, cuando me topo con el de los "vesos".

En su tiempo, me dio miedo quererlo y dejarme comer. Otro que conocí en una de las incontables pausas de noviazgo con el iNdeseable. Me conquistó su insistencia, su seguridad, su plática, su baile... sus "vesos" (sic) :D. Franc, Gerente de Relaciones Públicas del bar de costumbre de mis amigos. O sea, buenoparanada. Feo, pero con personalidad. Burro, pero con buena plática. 

Añales que no lo veía... casi desde que lo abandoné a él y sus señores "vesos". Todavía, después de la historia, un día me preguntó "Wen, ¿te acuerdas de los vezasos que nos dábamos?" . Yo, muy en mi papel de seriedad: "No... no me acuerdo". Y reímos en complicidad :D

Pero cómo olvidarlos, si fueron los mejores del mundo entero. Cómo olvidarlos, si me los escribía con "V" y hasta con "C". Un día llegó un mensaje: "x q, no. No me gusta que no me veces...". Hasta me hizo llorar, no por la intención del mensaje, sino por su ortografía que siempre me sacaba lágrimas :S

La última vez que lo vi, quedamos para un café y contarnos patoaventuras (las suyas siempre me hicieron reír: mitómano en potencia). Me recibió con una morbosa mirada de escote, que más que incomodarme, me dio mucha risa: ¿Se te perdió algo?, le dije. Y él: así no estabas. Me aumenté el busto, tonto. Aaaahh, pues te quedó muy bien. Claro que no... ¿no ves que soy mamá? Ah, ¿se te desarrolló el instinto maternal?... risas.

Y bueno, lo vi esta vez, pero no quise saludarlo.
Lo que me di cuenta, es que también desarrolló el instinto maternal, con una panza traicionera que lo delataba.
Jajaja...

Se atesoran los besos y los protagonistas,
aunque a veces es mejor decir que los hemos olvidado.

:)