Desperté, asimilando que algo había pasado.

Lo vi. 
Paseamos. Reímos. Nos abrazamos.
Después de cuatro años, volví a ver sus ojos.
Privilegio.

Cosa más mundana y real: ¿me das de tu coca?, me dijo. Jajajaja. Bebió. Me acarició la cara. Sonrió (hermosa sonrisa del mundo entero). 
Soy feliz, me dijo.

De pronto no entendí. 
¿Es feliz? Me quedé pensando mientras me vestía. ¿Qué quiso decir? 
Escalofrío.
Y luego, serenidad.

Lo entendí: es feliz.
Y luego, llanto. Más llanto.
Alegría. Serenidad.
Y también dolor.


Es injusto, le dije a Sinnombreaún. Casi nunca me acuerdo de lo que sueño. Lo soñé. Me dijo que era feliz. Me dio gusto, desperté feliz. Fue tan raro… ni siquiera me di cuenta que la realidad era una crueldad. Hasta el “¿qué quiso decir?” caí de guamazo: ya no está. 
Desde hace cuatro años. 

Quiso decir que es feliz. 
Qué injusto que, aunque sea en sueños, no podamos verlos y tocarlos siempre, todos los días… sobre todo, tan llenos de vida. Más dolor.
Estoy a 15 días de cumplir 33. Y cuando menos pienso, se acabó  el día y faltan menos: ñañaras. Como cuando el estómago sube en la cima de la montaña rusa y sabes que estás a punto de caer. 33 años y creo que estoy lejos de ser parteaguas de la vida de nadie :s

El lunes empecé la dieta: pescado, ensaladas, frutas y ¡chocorroles! :/ Hoy empecé el ejercicio. Quería hacer  1 hora en la elíptica (pobre ilusa); pero se me hizo tarde y pensé “por lo menos treinta”. Empecé 7:30. Terminé 7:31. Agotada. Con el corazón en la garganta a punto de salir por la boca. Vi el marcador: TIEMPO: 1:29min / DISTANCIA: 40 (supongo centímetros) / CALORÍAS: 5. Me quité el disfraz: bandita en el pelo, toalla al cuello (por si sudaba), shorts de AnaGabrielaGuevara. Me metí a bañar. Dejé que la frustración se la llevara el agua tibia mientras pensaba: Excelente; mañana voy por 2 minutos y 6 calorías.

Dios me de el tiempo necesario para lograr el cuerpo de atleta que quiero: traducción, pienso que llegaré a cumplir los 333 años.


Fabuloso.
Cuánta cosa ha pasado… las cosas son diferentes y no siento que corro, más bien vuelo :p

Para iniciar, voy a decirlo claramente: quiero a mi recicladonovio. Otra vez. Y estoy aprendiendo a quererlo sin miedo. Difícildecreer pero más más: difícildelograr. En una muestra de compromiso y confianza, me agregó a su feisbuc. Para mí, muestra indispensable de su fidelidad y honestidad.

Pero he de confesar que, antes de eso, yo… en una muestra de totaldesconfianza apliqué mi última osadía de noviapsicópata. Tipo la ocasiónhacealladrón… me aproveché de la situación. Creo que ese día salimos con mis primos. Mi novio, imagino en un ataque de euforia, que se pone hasta las chanclas (raro en él, por supuesto). Jajaja. Entonces, llegó la hora de dormir... no hay poder humano que lo despierte en ocasiones como ésta. Yo, presa de mi naturaleza humana y víctima de mi ingrato y descompuesto reloj biológico desperté puntualísima 3:00 a.m. al baño. Regresó y un odiado “tilín” de su cel desata mi paranoia. Ni tarda ni perezosa. Allá voy. Me sumergí en su mundo… el imaginariamente cruel, despiadado e infiel que mi mente había creado. Sorpresa. bbbbbbbbbbb nada de lo que yo imaginaba. Y eso que revisé feisbuc, amigos, mensajes, notificaciones, watsaps, mensajes, llamadas, fotos, videos… casi me amaneció. Jajaja.

Incrédula aún me dije: o éste ya me habla con la verdad, o es bien listo y elimina las pruebas del delito. Jajaja. Finalmente, me declaro culpable. Culpable probablemente haberle acabado su saldo navegando por su cel. Y culpable de haberlo satanizado junto a su feis, sus amigas, sus mensajes y sus blablablá. Pobre inocente hombre. Heeeeeey. Jajaja. Como dice aquel poema popular: la burra, no era arisca… jajajaja.

En fin, parece que en nuestra vida, también los malos historias se mudan. Como nosotros. Por fin encontramos la casa de nuestros sueños. Y en esas andamos. Ya tiempo atrás, comenzamos a re-comprar nuestras cosas. Ya en casa de mis papás (se siente raro no decir: mi casa), no cabe un alfiler: comedores y sillas apilados, estufas, refris, salas, mesas de centro, camas de lOlO, tiliches y utensilios varios.

La cosa no es tan fácil. Primero, me costó trabajo no disponer totalmente de mi dinero. Sufrí cuando recibí el aguinaldo y no me fui como loca a gastar en ropa y zapatos, sino que se quedó guardado, para lo que hiciera falta… Luego, ahora que estamos en proceso de mudanza, me doy cuenta que sí haría falta, eso y más. La mudanza y la independenciacondiezañosderetraso es cara. La casa de nuestros sueños, resultó con detalles que nos están desfalcando, cosas que parecían insignificantes, al final suman pesos y pesos. A este paso, voy a tener que cambiar mi imagen de portada del feis. La puse en año nuevo: un frasco con pesos y un letrero: para lo que haga falta. Hice alusión al hábito que recién descubrí: ahorrar (esa palabra no existía en mi diccionario) (jejeje). En fin, pronto voy a cambiar el letrero, por uno más adecuado: con lo que guste cooperar. Jajaja.

Los miedos se van venciendo poco a poco. Queda uno: ¿qué voy a hacer si un día despierto y no tengo ganas de verlo?, ¿si no lo aguanto las 24 horas? Fueron muchos años de libertad también para mí. Pero la vida, me los resuelve: la casa de mis sueños, tiene una tercera recámara. Traducción: cuando no quiera verlo, que se largue al cuarto de las visitas y asunto resuelto. Jajajaja.


… y contando futuras patoaventuras.

Ayer cerré mi último círculo. Tan hermoso y tan sonriente. Y, sin embargo tan oscuro y tan doloroso.

Estás feliz?, me dijo.
Feliz? Siempre!!! Y tú?, eres feliz?; le pregunté.
Me dijo: No como tú, pero ahí estamos. Ahorita lo que quisiera es salir corriendo y no saber de nadie ni de nada.
Bueno, eso es fàcil. Si corres avanzas! Además ya de paso se te quita el frío.
Cerró con un: :)
Yo de payasa: Me alegro que ya estés feliz...

Espero que no sea grave lo que le pasa. Que sea escandalosamente feliz... que su sonrisa no se borre nunca.

LUCHO: NO OLVIDES QUE TE QUIERO!!