Guadalajara.- Hay personas que se entregan con devoción a lo que dicta su corazón sin importar los cómo y los por qué. Christian Ramón González Mora, mejor conocido como Cristian Katapú o “Chino Katarino” fue de esas personas hasta su muerte, acaecida el pasado domingo en el municipio de Tapalpa, donde trabajaba en la preparación del montaje Vencer los puertos, que se presentará como parte de las actividades del Festival Cultural Tapalpa 2010.
Conocido por el gremio teatral como un verdadero multiusos, el Chino Katarino le entró a todo: fue titiritero, payaso, músico, actor, malabarista y hasta promotor del uso de la bicicleta como medio de transporte en nuestra ciudad. En su trayectoria pasó por distintas agrupaciones de teatro como El Tlakuache, La Dionisiaca y algunas participaciones con los chicos de Thespis Teatro.
La huella que ha dejado entre los integrantes de la comunidad teatral de la ciudad es palpable. “Trabajamos juntos en Hamlet y me queda agradecer el amor, la pasión y el hambre que tenía por el escenario. Estaba enamorado de todo lo que tuviera que ver con el teatro. Buscaba estar siempre de la gente. Hay mucho que aprenderle y agradecerle. Era alguien que se llevaba bien con todo mundo y eso es difícil de encontrar en la escena de teatro”, expresa la directora y actriz Susana Romo.
“Es una muy mala noticia para todos. Tanto para los que lo conocimos y disfrutamos de su compañía y trabajo, tanto como para la comunidad teatral en general. Era una persona que resaltaba porque tenía el don de hablar y llevarse bien con todo mundo. Pero sobre todo, era alguien que amaba y daba su vida por el teatro”, sentencia el director de teatro Ionathan Ruiz.
Mientras que el actor y director Manuel Parra lo define como “alguien que sabía compartir la felicidad y la luz que llevaba dentro de sí. Alguien que sabía disfrutar de la vida lo que más le gustaba de ella: el teatro”

