aNte extraños, me considero difícil de explotar.
Cuestión que me llenen el costal de piedras... una, y otra, y otra, y más... hasta que un día el costal se desborda y 2 opciones:
1. Ardo en mí misma, o...
2. Mi furia es tanta, que quema lo suficiente para aplacar al miserable en cuestión.
jUm!
No siempre aplico la segunda.
Digamos que no disfruto ser miserable...
aunque tal vez debería.
Y este desvarío, porque ya tenía varios muchos días, hartándome semejante pedazo de idiota.
Que me había sentido como aquella historia del anecdotario de mi vida; en que sentí que había nacido para tapete, para que cualquier hijo de vecina pasara sobre mí:
Fue un 16 de julio de 2008... (jajaja, la fecha no es verdad, pero "suena tangible"... como si la "tangibilidad"* sonara...). Iba yo, cual abuelita de Piolín a marcha veloz en mi "chevycheis", cuando quedo atrapada en un embotellamiento, con harta contaminación auditiva. Cafres por doquier, tocando claxones a granel. Hijosdeveintemildiantres.
Para ensalzar el ánimo, en aquella sinfonía de pitos... recibo una llamda del aquel entonces iNdeseable. Ni me acuerdo por qué peleábamos (que no hablábamos)...
Por si fuera poco, a lo lejos, amenzante una botella a propulsión de chorro de jabón, estropajo y hule. No era un limpia vidrios cualquiera. Era, naturalmente, uno de los tercos de quién sabe qué idioma entiendan, porque el NO GRACIAS, NO GRACIAS, DE VERDAD NO, GRACIAS NO, NONONONONONO, GRACIAS, no lo entendió, pero además de ello, se veía como en el más alla. Alcoholizado y drogado, pienso.
Entre el embotellamiento, la fiesta de claxones, los gritos del teléfono y la terquedad del fulano, atiné a gritarle desde el fondo de mi corazón: QUÉ NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO CHINGADOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!
Y yo, nacida para tapete, fui objeto del aplacón de aquel perdido entre enervancias y quién sabe cuánto más. El muy cabrón, me grita todavía: ES PARA QUE PUEDAS VER BIEN, PINCHE MARIHUANA.
Háganmeelreputísimo favor, aquí sí: el pato tirándole a la escopeta. El comal diciéndole a la olla...
Y yo, reí a carcajada loca.
Me relajé :D
En fin, todo lo anterior, para contar que un mequetrefe me estaba hostigando. Y yo, buena gente que soy, me dediqué a ignorarlo, con la esperanza que me dejara en paz. Pero no. La que se cansó fue otra...
Y como exageré redactando la introducción, me limito a transcribir sus idioteces y a cerrar indicando lo que agrandó mi indignación.
Van resumidas, resalto los indicios de acoso y luego descarado acoso:
- hi wen,y ya te casaste?Acaa nomaas,viendo a ver si veo nenas secxys y aburridas que quieran emocion ajajaja