Agua



Desperté a media madrugada en días pasados. Me encontré con un concierto de ronquidos que me robaban el sueño al mismo ritmo. Después de mucho vueltayvueltaentresábanas sin resultado, me levanté por un vaso con agua para tomar un Simplex; porque junto con el insomnio, crecía mi ansiedad y mal humor.

Y como en la imagen, sucedieron historias express inesperadas: el ataque de una cucaracha voladora (ñañaña); y el ataque de Lucho (ñañañañañaña). Ja. Me ahorraré detalles de la historia de la cucaracha, voy con Lucho.

Le devolví el mensaje que una vez me mandó: “ahorita me levanté a tomar agua y me acordé de ti”. Ah, y también me atacó una cucaracha voladora que me robó el sueño. Y contestó al instante:

Lucho: :O ¿qué haces despierta a estas horas, niña?
Yo: ¿La sorpresa es por la cucaracha?
Lucho: no, es por el mensaje. ¿Y por qué te acordaste de mí?
Yo: por el agua.
Lucho: ¿Qué tiene qué ver el agua?
Yo: hace miles de años…
Lucho: Ya sé, yo te dije eso en un mensaje. ¿Cómo te acuerdas?
Yo: me acuerdo de muchas cosas.
Lucho: pues yo me he acordado de ti, otras veces; sin ir por agua en las madrugadas.

Uh, y creo que fue una combinación de su verrrrbo y la pastilla: entré en modo relax; de ése que hasta te pone una sonrisa de idiota en la cara. Y sigo:

Yo: estoy muy relajada; será la pastilla o el verrrrrbo que te avientas; eso sí. Es un verbo bonito. Jaja.
Lucho: yo nunca te he mentido, todo lo que he dicho lo he sentido.
Yo: yo creo que siempre mientes.
Lucho: ¿Quieres que te diga otra verdad?
Yo: A ver…
Lucho: Nunca olvidaré aquel beso.
Yo: Ah sí, a mí tampoco se me olvidan. ¿Dices los que ponías en los monotes cuando me mensajeabas, verdad?
Lucho: No. Digo el día que fuimos a cenar.
Yo: Pues de eso no me acuerdo. Pero he tenido la tentación de probar el tocino de avellanas con sabor a muerto. Jaja.
Lucho: No manches me dejas así :O te acuerdas de casi todo. Y de lo bueno no te quieres acordar. Oye, ¿nos podemos ver un día de estos?
Yo: No creo.
Lucho: Uh :(
Yo: Mi visa venció hace tiempo.

De risa.
Verrrrbo, como le dije, puede ser cualquiera.
Le agradezco la entretención en el insomnio, pero en este momento a mi vida no le hace falta. Me siento tranquila, aunque a veces quisiera ahorcar camellos, en el fondo sé que estamos construyendo algo. Que lo elijo y él me elige a mí y eso nos ha costado mucho tiempo como para ahora tirarlo por la ventana.

Lucho, como he dicho; en su momento le hiciste tanto bien a mi vida; espero que seas muy feliz y que la vida te dé todo lo que necesites. 

Lucho, no olvides que ya no te quiero. 
Jaja.

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